
La devoción a la Santísima Virgen del Carmen volvió a reunir a sus hijos en una jornada inolvidable de fe, fraternidad y convivencia, con motivo de la Peregrinación de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen del Puente de Triana a la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen de Rota.
Con enorme ilusión, un grupo de hermanos y devotos emprendió esta peregrinación con el deseo de compartir una experiencia profundamente espiritual junto a nuestros hermanos roteños, fortaleciendo así los lazos de unión entre ambas corporaciones carmelitas, bajo la protección de la Reina y Madre del Monte Carmelo.
La llegada a Rota estuvo marcada por la emoción y la cálida acogida dispensada por la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, que abrió las puertas de su templo con el cariño y la hospitalidad propios de quienes comparten una misma devoción mariana. Antes del encuentro con la Santísima Virgen, tuvimos la oportunidad de realizar una visita al histórico Castillo de Rota, disfrutando de su riqueza patrimonial y cultural.
Posteriormente, ya ante la imagen de Nuestra Señora del Carmen, vivimos momentos de especial recogimiento y emoción, elevando oraciones y acciones de gracias a María Santísima, guía segura de nuestras vidas y faro de esperanza para todos sus devotos. Delante de Ella intercambiamos recuerdos de nuestro primer encuentro, reforzando aún más los vínculos de fraternidad entre ambas hermandades.
La celebración de la Sagrada Eucaristía, presidida por nuestro director espiritual, D. Óscar Díaz Malaver, constituyó el eje central de la peregrinación, convirtiéndose en un verdadero encuentro de fe y comunión fraterna. En ella pusimos a los pies de la Virgen nuestras intenciones, rezando especialmente por nuestra Hermandad, por nuestros hermanos enfermos y difuntos, y por todos aquellos que necesitan el consuelo y la protección de la Madre de Dios.
Durante la jornada también realizamos visitas a distintas Hermandades de la localidad roteña: la Hermandad de la Vera Cruz, la Hermandad del Amor, la Hermandad de la Salud y la Hermandad de los Dolores, pudiendo conocer de cerca su patrimonio devocional y estrechar lazos de fraternidad.
Posteriormente, nos trasladamos al puerto pesquero, concretamente al bar de la Cooperativa de Pescadores “Mar de Rota”, donde la Hermandad del Carmen nos había preparado una exquisita paella marinera que compartimos en un magnífico ambiente de convivencia y hermandad. Tras el almuerzo disfrutamos de un breve tiempo libre antes de emprender, a las 18:00 horas, el camino de regreso, que resultó tan agradable y entrañable como la propia jornada vivida.
Junto al aspecto espiritual, esta peregrinación dejó también inolvidables momentos de convivencia entre hermanos, afianzando vínculos y compartiendo la alegría de caminar juntos bajo el escapulario del Carmen.
Desde nuestra Hermandad queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen de Rota por el afecto recibido y por hacer de esta primera peregrinación una experiencia tan especial y enriquecedora.
Pedimos a la Santísima Virgen del Carmen que bendiga a ambas Hermandades y que esta peregrinación se consolide en el tiempo como un hermoso lazo de unión, fe y devoción carmelita.
